Un despertador online gratis, listo en segundos
Este despertador online te despierta con un sonido de verdad desde una pestaña del navegador. No hay que instalar ninguna aplicación ni crear una cuenta: abre la página en el ordenador, la tablet o el móvil, elige la hora y pulsa Activar alarma. Así de sencillo.
Viene bien a cualquiera que quiera una alarma lejos del móvil: estudiantes en un piso compartido o en una residencia, viajeros en un hotel, gente que teletrabaja y se echa una siesta entre reuniones o quien prefiere dejar el teléfono fuera del dormitorio. Una vez cargada la página, la alarma y sus sonidos siguen funcionando sin conexión, porque es el propio navegador el que genera los sonidos.
Cómo poner la alarma
A una hora concreta
La frase de arriba lo resume todo: «Despiértame a las…». La hora y los minutos están en dos ruedas. Gíralas con la rueda del ratón, deslízalas con el dedo o usa las flechas del teclado. Si lo prefieres, toca una cifra para abrir una cuadrícula y elegir el valor directamente. La versión en español usa el formato de 24 horas, como los horarios de tren: 7:30 es por la mañana y 19:30, por la tarde.
Un control de seguridad evita el despiste clásico. Si la alarma fuera a sonar dentro de más de 12 horas, la página te pide que lo confirmes antes de activarla. Así, si pones 19:00 pensando en las siete de la mañana, te das cuenta antes de acostarte y no al día siguiente.
Dentro de un rato
Toca «a las» para cambiar a «dentro de» y contar desde ahora. Que suene dentro de 20 minutos para una siesta, dentro de 45 para un recordatorio o dentro de 8 horas para una noche completa. Es la forma más rápida de poner una alarma para la siesta sin hacer cuentas.
El sonido
Hay cinco sonidos: una campana, un carillón, un pitido clásico, un pitido digital y un despertar suave que empieza bajito. La lista se abre en una rueda grande en el centro de la pantalla: gírala para escuchar cada uno y toca el centro para elegir. También decides cómo suena: «que suene hasta que la pare» o «que suene una sola vez».
Con la alarma activada
En pantalla quedan unas cifras grandes que cuentan atrás las horas, los minutos y los segundos que faltan. Una frase confirma tu elección, por ejemplo «Alarma: 7:30, con una campana.», y el botón Cancelar alarma la anula si cambias de planes. Deja la pestaña abierta; mientras tanto puedes usar otras pestañas.
Modo noche, posponer y parar
Una pantalla que se apaga (casi)
El modo noche viene activado. En cuanto pones la alarma, la pantalla se oscurece. Tras 8 segundos sin tocar nada ni mover el ratón, el fondo pasa a negro puro y solo queda la cuenta atrás en un gris muy oscuro. Apenas da luz, algo que agradecen tu sueño y la batería de las pantallas OLED. Mueve el ratón o toca la pantalla para verla un momento. Si prefieres mantener todo el brillo, toca el botón Modo noche para desactivarlo.
Cuando suena
Aparecen dos botones grandes. Parar apaga la alarma. Posponer 5 min te regala cinco minutos más y vuelve a sonar. Si elegiste que suene hasta que la pares, seguirá sonando hasta que pulses uno de los dos.
Consejos para una alarma fiable
- Que el ordenador no se duerma. Un portátil en reposo no puede sonar. Enchúfalo y desactiva la suspensión esa noche.
- Deja la pestaña abierta. Cerrarla cancela la alarma. Las demás pestañas no molestan.
- Prueba el volumen. Súbelo, comprueba que el aparato no está en silencio y escucha el sonido antes de acostarte.
- En el móvil o la tablet, deja la página en primer plano y el aparato enchufado. La página pide que la pantalla siga encendida, pero algunos dispositivos aplican sus propios ajustes de energía.
- Guarda tu hora en favoritos. No hay alarma que se repita cada día. Guarda la página de tu hora, por ejemplo la alarma de las 7:00, y ábrela cada noche.
- ¿Dos alarmas? Cada pestaña tiene una. Abre una segunda pestaña para otra alarma, o para un refuerzo unos minutos después.
- Elige el sonido según tu sueño. El despertar suave empieza flojito, para quien tiene el sueño ligero; el pitido clásico cuesta más de ignorar.
Para qué se usa
- Ir a trabajar o a clase. Las horas más habituales tienen su propia página con la hora ya puesta, como las 6:30, las 7:15 o las 8:00.
- Madrugones. Un vuelo, un AVE a primera hora o un turno temprano: la alarma de las 4:30 incluye horas de acostarse pensadas para una noche corta.
- La siesta. Cambia a «dentro de» y pon 20 minutos. El temporizador de 20 minutos también sirve.
- Recordatorios a una hora fija. Salir hacia el médico, conectarte a una videollamada o sacar el asado del horno a las 14:00.
- Hoteles y viajes. Sin pelearte con el radiodespertador de la mesilla ni depender de la llamada de recepción.
- Turnos de noche. Quien trabaja de noche puede poner la alarma a media mañana, como la alarma de las 11:00, con el modo noche manteniendo la pantalla en negro.
- Bloques de trabajo. Para alternar concentración y pausas encaja mejor el temporizador Pomodoro; para cuentas atrás cortas en la cocina, el temporizador online.
Todas las horas con página propia, cada cuarto de hora, están en la lista de horas de alarma.
Ciclos de sueño: a qué hora acostarte
El sueño avanza en ciclos de unos 90 minutos. Cada uno pasa del sueño ligero al profundo y después a la fase REM, la de los sueños. Despertarse al final de un ciclo suele costar menos que hacerlo en pleno sueño profundo. Además, la mayoría de la gente tarda unos 15 minutos en dormirse.
Una regla sencilla: cuenta hacia atrás desde la hora de despertarte en tramos de 90 minutos y resta otros 15. Para una alarma a las 7:00, sale esto:
| Hora de acostarte | Ciclos de sueño | Horas de sueño |
|---|---|---|
| 21:45 | 6 | 9 horas |
| 23:15 | 5 | 7,5 horas |
| 0:45 | 4 | 6 horas |
Cada página de alarma de la mañana calcula las horas de acostarse para su hora. Como referencia general, se suele decir que la mayoría de los adultos necesita entre siete y nueve horas de sueño.
Son reglas orientativas, no un consejo médico. La duración de los ciclos cambia de una persona a otra y de una noche a otra.
¿Despertador del navegador, app del móvil o despertador de mesilla?
La alarma del móvil es práctica, pero te obliga a dormir con el teléfono junto a la almohada y con todas sus notificaciones. Un despertador de mesilla necesita enchufe o pilas y a menudo brilla toda la noche. El despertador online está a medio camino: cualquier pantalla se convierte en despertador, no cuesta nada y el modo noche deja la habitación a oscuras.
La condición es sencilla: el aparato tiene que seguir encendido con la pestaña abierta. Para una siesta en la oficina, una noche de hotel con el portátil o un sábado de dormir hasta tarde, rara vez es un problema.
Privado desde el principio
No hay cuenta. Tus ajustes, como el color, el sonido y la última hora que pusiste, se guardan en tu propio navegador, en tu dispositivo. No se envía nada a ningún servidor.
Fácil de leer y de usar
Las cifras son grandes. La pantalla completa oculta todo lo demás, con una pequeña barra para cambiar el tamaño o salir que aparece al mover el ratón o tocar la pantalla. Con la alarma en marcha, los ajustes se desvanecen a los pocos segundos y vuelven con un toque. El botón redondo de abajo a la derecha cambia el color de fondo, con opción de blanco y negro (B/N).
Una breve historia del despertador
Hace mucho que intentamos que el tiempo nos despierte. Se cuenta que Platón usaba un reloj de agua que silbaba para llamar a sus alumnos por la mañana, y en los monasterios medievales algunos relojes mecánicos tocaban una campana para despertar a los monjes para el rezo de madrugada.
En 1787, Levi Hutchins, relojero de Concord, en Estados Unidos, se fabricó un despertador que solo sonaba a una hora: las 4:00, cuando él se levantaba. En Francia, Antoine Redier patentó en 1847 un despertador mecánico ajustable. Mientras tanto, en las calles de las ciudades españolas, el sereno cantaba la hora por la noche («¡Las doce y sereno!»), y en las ciudades industriales británicas había quien cobraba por golpear las ventanas con una pértiga para despertar a los obreros. Hoy el mismo trabajo cabe en una pestaña del navegador, con un sonido suave y una pantalla a oscuras.