El tambor que gira
Hay bebés que solo se duermen apoyados en la lavadora, y adultos que encuentran su ruido muy relajante. Esta lavadora la fabrica tu navegador en directo. Tiene tres capas: un rumor grave y continuo, el del tambor lleno; el agua y la ropa que caen en cada vuelta, un sonido que sube y baja cada 1,5 segundos; y el zumbido del motor, con su nota grave. No hay centrifugado ni pitido final: solo el lavado, una y otra vez.
Ese vaivén lento y regular es lo que la distingue de un ruido blanco. No es un golpe ni un ritmo marcado, sino una ola pequeña que vuelve siempre igual, y muchas personas la encuentran hipnótica.
¿Para quién es?
Para los bebés que ya se calman con la lavadora de casa, y para cualquiera que busque un fondo grave para dormir o concentrarse. Al tener casi toda su energía en los graves, tapa bien el tráfico, la música de los vecinos y los zumbidos, un poco como el ruido marrón. Tapa peor las voces y los sonidos agudos.
| Sonido de casa | Carácter | Tapa bien |
|---|---|---|
| Lavadora | Grave, con un vaivén cada 1,5 s | Tráfico, graves |
| Ventilador | Soplo suave y continuo | Ruidos de casa |
| Aspiradora | Soplo ancho y motor agudo | Casi todo, a volumen bajo |
| Secador | Soplo agudo y motor | Voces, llanto |
Ajustes recomendados
Para un bebé, el móvil al otro lado de la habitación, volumen de 2 a 4 y temporizador de 30 a 45 minutos: los consejos completos están en el ruido blanco para bebés. Para un adulto, sin límite y a volumen bajo si quieres toda la noche, con el móvil conectado al cargador.
Y una ventaja que no tiene la de verdad: no hay que esperar a que acabe el programa ni colgar la ropa. El tambor gira lo que tú decidas, de 5 minutos a 8 horas, y luego se para despacio.