Tres olas que suben y se retiran
El mar de esta página se fabrica en directo en tu navegador. En una vuelta de 24 segundos llegan tres olas de 7, 9 y 8 segundos. Cada una sube durante unos segundos, rompe con su momento más brillante y luego se retira, cada vez más suave y más grave, como el agua que vuelve sobre la arena. Debajo, un rumor grave y continuo hace de fondo del mar abierto. Como las olas no duran lo mismo, el ritmo no suena a metrónomo.
No hay gaviotas, ni viento, ni gente en la playa: solo el vaivén. Por eso funciona bien para dormir, donde cualquier sonido inesperado distrae.
Un ritmo que invita a respirar despacio
Muchas personas se relajan con el mar porque su ritmo es lento y previsible. Una ola de 8 segundos se parece mucho a una respiración tranquila: inspira mientras sube, espira mientras se retira. Si quieres una guía más precisa, la respiración guiada marca el ritmo con una animación. Como el sonido sube y baja, el mar tapa peor que un ruido constante los ruidos de la calle; si lo que buscas es silencio alrededor, prueba el sonido de lluvia o el ruido rosa.
| Sonido | Ritmo | Tapa bien |
|---|---|---|
| Olas del mar | Vaivén lento, de 7 a 9 s | Ruidos suaves de casa |
| Río | Continuo, con burbujas | Voces, ruidos de fondo |
| Lluvia | Continuo, con gotas | Calle, vecinos |
Ajustes recomendados
Para dormirte, pon el temporizador en 30 o 45 minutos y el volumen entre 3 y 5: la última parte del tiempo, el mar se aleja despacio. Para una siesta en la playa sin playa, 20 minutos bastan. Si vas a escucharlo toda la noche, deja el móvil conectado al cargador y lejos de la almohada.
Si te cuesta desconectar, prueba a contar las olas en lugar de ovejas: diez olas son poco más de un minuto y medio. Casi siempre se pierde la cuenta antes de llegar a la veinte.