Una lluvia hecha gota a gota
Esta lluvia no es una grabación. Tu navegador la fabrica en directo: un soplo filtrado hace de fondo, el agua que cae lejos, y por encima se colocan miles de gotas pequeñas, cada una con su tono y su fuerza, repartidas al azar entre la izquierda y la derecha. Unas cuantas gotas más cercanas y más nítidas caen de vez en cuando, como las que golpean el alféizar. Con auriculares, la lluvia te rodea.
El sonido se repite cada 12 segundos, pero las gotas están tan mezcladas que el oído no encuentra un patrón. No hay truenos, ni pájaros, ni coches: solo lluvia constante. Si quieres truenos, pasa a la tormenta.
Por qué la lluvia ayuda a desconectar
A mucha gente el sonido de la lluvia le parece seguro y acogedor: estás a cubierto y fuera llueve. Desde el punto de vista del sonido, la lluvia se parece al ruido rosa: llena todas las frecuencias de forma pareja y tapa los ruidos que destacan en el silencio, como un portazo, una moto o un vecino. A diferencia de un ruido puro, tiene textura, y eso ayuda a algunas personas a dejar de pensar en otras cosas.
| Momento | Temporizador | Volumen |
|---|---|---|
| Dormirte | 30 a 45 min | 3 a 5 |
| Toda la noche | Sin límite | 2 a 4 |
| Siesta | 20 a 30 min | 3 a 4 |
| Estudiar o leer | 1 h, luego pausa | 2 a 4, con auriculares |
Consejos
Deja el móvil lejos de la almohada y conectado al cargador si vas a escucharlo toda la noche: la página mantiene la pantalla encendida mientras suena y la pantalla completa la oscurece. Si la lluvia te resulta demasiado viva, prueba el sonido del río, más continuo, o el ruido rosa.
Con auriculares, baja el volumen un punto más de lo que pondrías en el altavoz: el sonido está más cerca del oído. Y si te despiertas a media noche, no hace falta tocar nada; la lluvia sigue igual, sin cortes ni silencios entre una pista y otra.